
1 de febrero de 2024
Inicio del Piloto 1 en Almonaster (Huelva)
La reunión de lanzamiento de REFLORESTA permitió debatir sobre el alcance del Piloto 1, que se desarrollará en la zona arrasada por el fuego en Almonaster la Real (Huelva) en 2022, que arrasó 14.000 Ha de pino y eucalipto en la cabecera del río Odiel, en torno al Embalse de Olivargas y la aldea de…
La reunión de lanzamiento de REFLORESTA permitió debatir sobre el alcance del Piloto 1, que se desarrollará en la zona arrasada por el fuego en Almonaster la Real (Huelva) en 2022, que arrasó 14.000 Ha de pino y eucalipto en la cabecera del río Odiel, en torno al Embalse de Olivargas y la aldea de Cueva de la Mora.
Objetivos del Piloto 1
El objetivo central de este Piloto es testar nuevos enfoques en las actuaciones de recuperación tras incendio por parte de las Administraciones Regionales. En concreto, se diseñará una experiencia pionera para superar el concepto de «reforestación» y en su lugar aplicar el de «restauración de ecosistema»:
Es decir, pasar de una inversión inicial muy intensa para lograr una masa forestal lo más rápidamente posible, lo que sólo se consigue con especies como el Pino Piñonero o el Pino Carrasco, a una actuación de recuperación del ecosistema original (donde estos pinos no estaban presentes) a base de frondosas como la Encina, el Alcornoque, el Algarrobo…
Así mismo, es esencial una adecuada lectura del territorio para que el nuevo paisaje que se cree sea más resistente ante incendios:
- Resistente, y para ello hay que diseñar en detalle «paisajes mosaico», con discontinuidades a base de alternar masas forestales de diversas especies con espacios de pradera o de cultivo, recuperando en las vaguadas las especies de ribera (Chopos, Álamos, Adelfas, Carrizos) que por su humedad ralentizan o detienen los incendios
- Adaptada al relieve y capaz de establecer pantallas: recuperando en las vaguadas las especies de ribera (Chopos, Álamos, Adelfas, Carrizos) que por su humedad ralentizan o detienen los incendios
- Más capaz de rebrotar después de un incendio: los pinos son especies adaptadas al fuego, con altísima capacidad de combustión. En cambio, la encina o el alcornoque son mucho más resistentes, y después de un incendio pueden sobrevivir y rebrotar.
Mitos
En la práctica de la ingeniería forestal se ha establecido que las especies autóctonas como el alcornoque o la encina no pueden plantarse para recuperar un monte arrasado por un incendio.
Su crecimiento lento, y en el caso del alcornoque su baja tolerancia a la radiación solar directa en sus primeros años, así como el gusto por estos ejemplares jóvenes de los grandes herbívoros (en especial el ganado vacuno y los ciervos) los han eliminado del grupo de especies que lleva empleando la Administración Forestal en sus actuaciones en las últimas décadas.
Estos son factores evidentes, pero también lo es que el problema es a menudo de carácter administrativo ya mencionado: es más eficaz una inversión menor pero sostenida durante 5-10 años, es necesario articular fórmulas para que las comunidades locales se puedan implicar en la recuperación de su entorno y sus paisajes, desde los movimientos ecologistas o ciudadanos a las asociaciones de cazadores.
Realidades
Frente a esta propuesta, objetivo central de REFLORESTA, la inercia de plantar especies productivas pese a que el producto haya perdido casi todo su valor: la madera de pino repoblado se emplea en su mayoría en subproductos como los palés.
Plantaciones super-intensivas, en los que cada árbol apenas tiene unos metros para crecer y como resultado crecen todos raquíticos y con tal continuidad de copas que un incendio es imposible de ser frenado.







